viernes, 28 de noviembre de 2014
EL ULULAR DEL VIENTO
Caminando sobre huellas sin dejar ningún rastro,
una noche sin estrellas bajo un temporal nefasto.
Traspasando las fronteras, mas allá del firmamento,
oscuro aunque tú no quieras y empieza a soplar el viento.
¿Oyes su dulce aullido? No niegues que lo has oído,
es como un mensaje nunca escrito, palabras que no se han dicho,
une tu voz a la suya, suelta todo, no te contengas,
quizás sea este el momento para al fin soltar las riendas.
No temas a los errores, no temas a fracasar,
el pasado ya esta escrito y el futuro ya pasará.
Vive ahora, en el presente, si tienes frío yo te abrigo,
no has de temer más nada, aunque este oscuro estoy contigo.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
APENAS QUEDA UN MES DE OTOÑO
Aún no ha llegado el invierno,
pero hay frío, lluvia, y viento;
apenas queda un mes de otoño,
más su tacto no lo siento.
Una sabana sobre mis hombros
me permite engañar al cuerpo,
puedo estar en calzoncillos,
no importa que diga el tiempo.
Mi pelo nunca fue tan largo,
una uña me ha crecido,
observando nuevos cambios,
del otoño ya me olvido.
No quiero dormir más,
eso es tiempo perdido,
prefiero seguir despierto,
aunque aun no ha amanecido.
jueves, 20 de noviembre de 2014
LAS ONCE Y CUARTO
- Las horas están plagadas de frases contradictorias resonando en la bóveda de mis recuerdos, a veces interrumpidas por la evocación de aquella magnifica risa que siempre la acompañaba, sintiendo que a cada carcajada se marchita en mi mente cual hojas de otoño, al igual que el tiempo restante hasta el ocaso de la supuesta vida de esta envoltura que habito que no parece estar tan lejos ahora que afloran numerosas canas en mi cabello. Este viejo cascarón, desgastado por el paso de lo que me parecen siglos, nunca sintió las caricias profesadas por un amor verdadero, en cambio, fue golpeado en más ocasiones de las que podría siquiera recordar por numerosas expresiones de odio y desprecio de las que podría soportar, repitiéndose hasta en sueños para no olvidarlos jamás, y no es extraño pues, que acabase arrastrándome hasta el túnel de locura y demencia donde espero que al fin mi alma pueda escapar volando lo más lejos posible de este lugar.
- Solo... quería saber la hora, señor.
- Las once y cuarto, chico, las once y cuarto...
lunes, 3 de noviembre de 2014
365 DIAS SIN RINGO

Hoy hace un año que Ringo dejó esta dimensión.
En esta ha quedado el recuerdo de sus infinitos alias:
Ringoleto, Ringoley, Viejiperro, Lobo, Lobuno, Lobón,
Bobo, Bobón, Ringosaki, Lobillo, Peter Coyote...;
de esas persecuciones alrededor de la mesa del patio
(él siempre era el perseguido nunca el perseguidor);
de su hambre voraz que jamás tuvo limites; de sus ojos,
uno marrón y el otro celeste; de esa lengua con mancha
como si hubiese mordido un boli Bic; de su falsa cojera
para dar pena (era todo un actor); de aquella noche
viendo una película cutre de terror en que se detuvo
delante del televisor y cagó, dejando claro lo que
opinaba sobre dicha película; de sus ladridos sin
fuerza alguna para intentar en vano ahuyentar a Oson;
de su antifaz natural de pelo negro; de ese ave bicefala
oculta en su rostro; de los innumerables porrazos contra
la puerta de cristal de la terraza de mi cuarto
creyéndola abierta; de su foto en google maps que no
se hasta cuando durará; de su cobardía innata, perdí
la cuenta de las veces que algún perro furioso fue
hacia él y este se escondía tras mis piernas; de ese
andar que parecía de borrachera tras la operación;
de su halitosis letal, que ya cantaba incluso antes
de que se volviese hiperletal con el tumor; de esa
nariz fría contra mi mejilla para despertarme, aunque
también usaba su pata a veces; de ese jadeo continuo
con que te hacia saber donde estaba aunque se escondiese
en los lugares mas inesperados; de sus canas rizadas;
de dormir en el suelo con él; sus aullidos de lobo al
llamar mi madre a mi hermano por el hueco de la escalera;
de aquel primer encuentro en que apenas tenia una semana
y trataba de escapar de la caja donde le tenían; ese rabo
inpeinable; de esas orejotas; esos combates contra
Ringosaki en la azotea donde siempre acababa venciendo
porque no se cansaba jamás; encontrarle durmiendo en mi
cama como si no le hubiese dicho mil veces que no se
subiese; tener que comer carbón dulce a mordisquitos solo
cuando no miraba para que no se acercase a pedir y me
dejase sin nada; de aquella vez que se tambaleó,
y rápidamente Oson se colocó a su lado evitando que se
cayese de costado y haciendo que volviese a recuperar
el equilibrio; de sus numerosas caídas por las escaleras
por bajar muy deprisa; de encontrarle acostado en algún
escalón de la escalera; de esos numerosos calcetines
desaparecidos porque él los había engullido; de mañanas,
tardes, noches y amaneceres juntos; hay tantos y tantos
recuerdos, como no seguir teniéndole tan presente...
domingo, 2 de noviembre de 2014
PIEDRECITAS

SUEÑO DEL 02 – 11 – 2014
Sonaban las campanas de la iglesia de mi pueblo sin parar (el cura es muy cansino y siempre las hace sonar durante mucho tiempo) y fui alli a decirle al cura que parase de una vez. Entré y antes de hablar con el cura me santigüé con el agua bendita de la pila (soy ateo en el mundo real, lo cual carecia de logica en el sueño). Entró entonces un tipo en la iglesia y comenzó a gritarle al cura, dijo varias cosas entre las que solo recuerdo que "no viviamos en una republica" para acabar diciendo que "no tocase las putas campanas más". Aplaudí al tipo. Entonces el cura alzando sus brazos exclamó: "¡Esta es la casa de Dios!" y una anciana sentada cerca del hombre que habia entrado insultó a dicho hombre. Me fui a mi casa y le conté lo sucedido a mi hermana.
Luego me encontraba sentado en un banco de una plaza con mi hermano y Maria Jose Cassillas "Mashkara". Llegaron dos chavalas, una de ella se abrazó a mi espalda y dijo que tenia el pelo estropeado, le dije que el de mi hermano estaba peor pero ella dijo que no. Me fije en que las manos de la chica que me abrazaba por detrás tenian una pelicula verdosa en la piel y muchas piedrecitas grises y blancas clavadas en el dorso de las mismas. Le pregunté por ello y me dijeron ambas que se habian caido en el barro. Comencé a quitarle algunas piedrecitas y la chica me dijo que no lo hiciera, que se podia hacer daño al quitarlas y que se las quitaria suavemente con un estropajo cuando llegase a su casa. Maria Jose dijo que si usaba un estropajo no habia diferencia a quitarselas sin más.
Se acercaron a nosotros un par de policias, uno tendria ventipocos y el otro unos diez años mas, el que era mayor tenia perilla. Le preguntaron a las dos chicas si habian consumido drogas. Ambas lo negaron. Luego les preguntaron si las habian comprado y su respuesta fue igual. Los dos policias no se dieron por vencidos y siguieron con las preguntas sobre drogas no dispuestos a irse sin una confesión.
Al final despues de mucho insistir en vano, el que era mas joven intentó meter mano a una de las chicas y yo le di un golpe en el pecho para apartarlo. Escuché a alguien gritando y vi llegar a un tercer policia. Le dije que aquellos dos policias estaban acosando a las dos chavalas y el policia me dijo que lo sabia y que venia tras ellos para detenerlos. Cuando se los hubo llevado las chicas se despidieron y se fueron. Pensé que ni siquiera habia sabido sus nombres y que ya no volveria a saber más de ellas, y que como solo les habia dicho que me llamaban Simon tampoco con esa poca información podrian encontrarme ellas a mi en Internet.
Maria Jose se fue también. Mi hermano y yo nos fuimos en coche, él al volante (no conduce en el mundo real). Conducia muy deprisa, me contó que habia visto no hace mucho a un coche en la azotea de un edificio. Llegamos a una calle que bajaba mucho de modo que se podian ver las azoteas de algunos edificios, se salió de la carretera y aceleró por la azotea de uno de dichos edificios que tenia un monticulo de arena y cosas de construccion. Por la velocidad perdió el control del coche y saltamos a otra azotea, derrapó intentando evitar que nos cayeramos por el borde de la misma. Abri la puerta del coche y le dije que saltaramos antes de que nos mataramos pero él dio otro volantazo que hizo que el coche girase, mi corazón se aceleró al ver mi muerte inminente, pero finalmente tras otro volantazo más consiguió que el coche no cayese. Salimos y suspiramos aliviados. Un obrero con bigote se acercó y se ofreció a ayudarnos a bajar el coche de alli. Por un lado del edificio la azotea solo quedaba a metro y medio del suelo, el obrero levantó él solo el coche y lo bajó por ahi. Se lo agradecimos pero igualmente preferimos irnos a pie a la estacion de autobuses e ir en autobus de regreso a casa. Una vez llegamos a casa le conté a mis padres todo lo sucedido.
martes, 23 de septiembre de 2014
EL FIN DE MI OBRA
Tras 17 años decorando el techo y
paredes de mi cuarto con imágenes.

Ha llegado el momento de quitarlo todo.
Demasiado tiempo he durado sin
cansarme de que ese billón de ojos
me observen desde cada uno de esos
rostros, humanos o de otro planeta.

Mientras voy quitando las imagenes
(y recordando cosas con la mayoria
de ellas) voy apuntando en una lista
lo que habia, la cual creo que puede
ser tela de larga. XDDD
En fin, hay cosas, que captan
mas mi atencion que otras.
paredes de mi cuarto con imágenes.

Ha llegado el momento de quitarlo todo.
Demasiado tiempo he durado sin
cansarme de que ese billón de ojos
me observen desde cada uno de esos
rostros, humanos o de otro planeta.

Mientras voy quitando las imagenes
(y recordando cosas con la mayoria
de ellas) voy apuntando en una lista
lo que habia, la cual creo que puede
ser tela de larga. XDDD
En fin, hay cosas, que captan
mas mi atencion que otras.
jueves, 17 de julio de 2014
UN "GRACIAS" SIN SONIDO
Me encontraba viajando en el Metro de Madrid, Linea 1, de regreso al piso donde habito. Llevaba puesta mi camiseta de Chastity (que no tiene ninguna relevancia para la narración) y estaba leyendo el cómic Extra Primavera de Marvel Héroes que contenía el Especial Vacaciones de Verano del Hombre Imposible (risa asegurada y de nuevo un detalle sin importancia).
En cierta parada entraron al vagón un hombre y dos chicas con maletas de viaje. Una de ellas con un bonito traje blanco hasta la rodilla. Seguí leyendo mi cómic y unas paradas después se apearon el hombre y una de las chicas, la del traje blanco se quedó, de modo que no viajaban juntos como había supuesto por el hecho de llevar maletas de viaje.
Seguí leyendo el cómic pero ahora de vez en cuando miraba disimuladamente el rostro de la chica, me apeteció dibujarla pero estaba a menos de un metro de mi y me pareció que seria muy descarado. Llegando a la parada de Atocha vi que alzaba la vista hacia el cartel de las paradas de la Linea 1, seguidamente me miró y me preguntó si después de la parada de Atocha había otra llamada Atocha Renfe. Le contesté afirmativamente y miré instintivamente el cartel como para confirmarme absurdamente a mi mismo lo que sabia con certeza. Volvi a mirarla, nuestras miradas se encontraron pero rapidamente la bajé de nuevo al comic que tenia entre mis manos. Miré dicho cómic sin leer nada en absoluto, quería memorizar sus rasgos para dibujarla una vez se hubiese ido así que volví a mirarla un momento.
Llegó el metro a Atocha Renfe, las puertas se abrieron, la miré, ella me miró, sonrió y dijo un "Gracias" con sus labios sin articular sonido alguno. Me descubrí a mi mismo devolviéndole la sonrisa y entonces ella se apeó del vagón. En ese momento sentí completamente que la realidad se partía en dos, en una de ellas la acompañaba y quizás le preguntaba si le importaría que la dibujase antes de que cogiese el tren a cual fuese su destino. Ya si la realidad de ese Simón se dividiría de nuevo en dos según la contestación afirmativa o negativa de ella es algo que se me escapa, pero yo fui el Simón que se quedó en el vagón y siguió su propio camino, el que al llegar al piso escribió este texto que acabas de leer y esto quedará solo como el cruce de la vida de dos desconocidos pero creo que atesoraré aquella bonita sonrisa acompañada del "Gracias" sin sonido durante el tiempo que me sea posible, quizás lo inmortalice en alguno de mis cómics, no lo se, y se que no quizás no parece gran cosa todo esto pero sentí algo, no se si lo de el desdoblamiento de realidades o que exactamente, pero me gustó. Y ultimamente me es raro encontrar algo que me agrade, será la edad o que se yo.
martes, 11 de febrero de 2014
SUEÑOS 11-02-2014
Sueños que tuve la tarde del 11 – 02 – 2014
Sueño 1: El Clon
Un tipo creaba una maquina para clonarse, pero al hacerlo moria. Su clon ocupaba su lugar, un tipo y una cicha de la empresa sospechaban que era un impostor (creian que era alguien haciendose pasar por el tipo, no un clon). Al final le acosaban tanto que el tipo en mitad de la oficina donde trabajaban gritaba que era un clon y que mientras el estaba atormentando porque nisiquiera habia nacido ellos no paraban de acosarle. Saltaba atravesando una ventana y escapaba corriendo. Acababa llegando a una playa desierta donde brillaba el sol.
Sueño 2: El Orbe
Un tipo pequeño (un metro de alto como mucho) y con el cuerpo quemado escapaba con una especie de orbe en las manos de otros cientificos. (Creo que dicho orbe tambien era creacion del tipo que habia muerto en el sueño anterior). Al final conseguia colarse en el laboratorio y conectaba el orbe en una maquina, uno de los otros cientificos llegaba y el tipo pequeño usaba la maquina haciendo que su cuerpo se convirtiese en el de ese cientifico y el cientifico se convirtió en el del pequeño quemado. En el caso del tipo pequeño simplemente su cuerpo cambió pero en el caso del cientifico aparte de hacerse pequeño quedó a sus pies la piel de quien habia sido. Diciendole que no se saldria con la suya, el cientifico ahora con el aspecto del pequeño quemado arrancó la cabeza de su piel tirada en el suelo y se la piso a modo de mascara. Salió al encuentro de los otros cientificos y les dijo lo que acababa de ocurrir. Los otros cientificos no le tomaron en serio y dijeron que no iban a creerle por llevar una mascara del cientifico.
Juju!
Sueño 1: El Clon
Un tipo creaba una maquina para clonarse, pero al hacerlo moria. Su clon ocupaba su lugar, un tipo y una cicha de la empresa sospechaban que era un impostor (creian que era alguien haciendose pasar por el tipo, no un clon). Al final le acosaban tanto que el tipo en mitad de la oficina donde trabajaban gritaba que era un clon y que mientras el estaba atormentando porque nisiquiera habia nacido ellos no paraban de acosarle. Saltaba atravesando una ventana y escapaba corriendo. Acababa llegando a una playa desierta donde brillaba el sol.
Sueño 2: El Orbe
Un tipo pequeño (un metro de alto como mucho) y con el cuerpo quemado escapaba con una especie de orbe en las manos de otros cientificos. (Creo que dicho orbe tambien era creacion del tipo que habia muerto en el sueño anterior). Al final conseguia colarse en el laboratorio y conectaba el orbe en una maquina, uno de los otros cientificos llegaba y el tipo pequeño usaba la maquina haciendo que su cuerpo se convirtiese en el de ese cientifico y el cientifico se convirtió en el del pequeño quemado. En el caso del tipo pequeño simplemente su cuerpo cambió pero en el caso del cientifico aparte de hacerse pequeño quedó a sus pies la piel de quien habia sido. Diciendole que no se saldria con la suya, el cientifico ahora con el aspecto del pequeño quemado arrancó la cabeza de su piel tirada en el suelo y se la piso a modo de mascara. Salió al encuentro de los otros cientificos y les dijo lo que acababa de ocurrir. Los otros cientificos no le tomaron en serio y dijeron que no iban a creerle por llevar una mascara del cientifico.
Juju!
lunes, 27 de enero de 2014
CARBÓN DULCE

En una semana hará 3 meses que falleció mi lobuno amigo Ringo,
hoy encontré este texto escrito por mi hace años:
"En los días finales de 2008, mis padres me regalaron carbón dulce. Mi perro Ringo (que en 10 años creo que nunca lo había probado) se acercó completamente entusiasmado como si supiera que aquello era un manjar que le encantaría comer. Traté de huir para degustarlo yo solo pero él era muy rápido y no se separaba de mi un segundo esperando que cayera algo. Al final decidí darle un trocito con tal de que me dejara en paz pero fue un error porque entonces ya se volvió a un mas entusiasmado (si es que era posible) y tuve que comérmelo cuando él no me viese.
Me senté en mi cama y tenia un trozo de carbón en mi mano bajo la manta, cuando él no miraba lo sacaba, mordía el carbón y volvía a ocultarlo bajo la manta. Entonces Ringo me miraba con cara de “¿estas comiendo carbón?” y yo disimulaba mientras masticaba." :D
Espero que en el cielo de los perros le dejen comer carbón dulce.
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