martes, 4 de septiembre de 2012

Un Suave Tango en la Inexistencia


La canción comenzó a sonar, te miré, me miraste,
y ofreciendo mi mano nos decidimos a bailar.
Nos tomamos de una mano, posé la otra en tu cintura.
Nos movimos, bailamos, un suave tango en una sala oscura.
Nuestros cuerpos parecian saber lo que hacian
dejandose llevar por una tierna melodia.

Un paso atrás, otro adelante, un giro y de nuevo de frente.
¿Te llevaba yo a ti o me llevabas tu a mi?
Te alejaste, acercaste y te echaste hacia atrás,
soltaste una risa y vuelta a comenzar.
Aquel baile nuestro no parecia acabar.

¿Recuerdas aquello?

¿Recuerdas aquello que jamás ocurrió?

Si, tampoco yo.

Tampoco yo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario