No recuerdo la ultima vez que me sentia tan cansada, tan agotada, tan harta de toda la maldita existencia en la que estoy atrapada. Han pasado meses desde la noche en que todo se acabó, meses desde aquel amanecer juntos en la playa en el cual aquel ardiente y brillante Sol me susurró que mis dias de felicidad estaban contados y yo me negué a escuchar.
Aun despues de todo este tiempo, que quizas no ha sido tanto pero lo siento como algo lejano y difuso, aun despues de todas esas lágrimas derramadas, todos los gritos de rabia que de mi boca surgieron ante la impotencia de aquella injusta e inexplicada despedida, aun despues de todo eso y más cosas que me niego a mentar, le echo de menos.
Echo de menos su risa, su mirada, sus labios, aquellas largas conversaciones nocturnas que solo acababan cuando nos atrapaba la luz del dia y la sensacion de aquellas caricias que cada noche mi mente trata de emular...
¿Me recordará alguna vez como yo le recuerdo a él cada día?
¿Pensará en mi?
No, no lo hará.
Y aun asi no le puedo olvidar.
¿Donde estaras ahora?
¿Nos volveremos a encontrar?
Espero que ese dia llegue y al encontrarse nuestros ojos comprendas que, en todo ese tiempo separados, nunca te dejé de amar.
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