martes, 5 de enero de 2016

NO CREAS TODO LO QUE LEES.


Si era un día nublado o brillaba el sol es algo que ya he olvidado, creo recordar que era más bien lo segundo, que era un día de cielos despejados. Se que no llovía, y se que no pegaba el sol, pues no es algo que me agrade sentir en mi envoltura humana, así que dejemoslo en que brillaba el sol pero sin ser una molestia.

No recuerdo a que hora habíamos quedado, pero se que llegué minutos antes (suelo ser puntual aunque el 99% de la gente no lo sea) y al acercarme al lugar descubrí que ya estaba allí, había llegado antes que yo. Escribía (¿o dibujaba?) en un papel sobre una carpeta. No me veía llegar, así que, mientras avanzaba, aproveche para que mis ojos observasen su físico sabiendo que no podría hacerlo después pues tengo una "manía" que me hace evitar mirar más de unos segundos a las personas cuando estoy en su compañía.

Alzó su mirada y se encontró con la mía. Mis labios esbozaron una sonrisa sin poder evitarlo y creo recordar que los suyos también lo hicieron. Me senté a su lado y comenzamos a hablar. No recuerdo de que, ni creo que realmente me importe el haberlo olvidado, pues si queda el recuerdo de lo que sentía en aquel momento, era algo... hermoso (ojalá encontrase palabras para describirlo mejor). Más como decía, no importa, pues, excepto para nosotros dos, para el resto del universo... jamás ocurrió.